El 1.º de diciembre de 1985, mientras Colombia intentaba recuperarse de la toma del Palacio de Justicia y la tragedia de Armero, una noticia le devolvió la esperanza: en Medellín se realizó el primer trasplante de corazón del país. Detrás de ese hito estaba la Clínica Cardio VID, una institución que comenzaba a escribir las páginas más importantes de la historia de la medicina en el país.
Ese logro no fue producto del azar. Fue el resultado de una visión que había comenzado décadas atrás. En 1948 la Congregación Mariana de Medellín adquirió un terreno en la Comuna 7, Robledo, para construir el Edificio para El Pobre: una obra social destinada a atender a las comunidades más necesitadas de la ciudad. Lo que nació como un espacio de atención médica y servicio comunitario evolucionó hasta convertirse, en 1966, en una clínica especializada en el cuidado del corazón. Había 45 camas.
La Clínica se ha caracterizado por abrir caminos. En 1997 realizó el primer trasplante de pulmón del país y, dos años más tarde, el primer trasplante bilateral de pulmón. En el 2006 llevó a cabo el trasplante de corazón al paciente más joven de Colombia, un bebé de apenas dos meses y medio de edad.
“Estos sesenta años representan miles de historias de vida transformadas. Cada trasplante, cada avance tecnológico y cada programa especializado reflejan nuestro compromiso de ofrecer una atención humana, de alta complejidad y orientada a los mejores resultados para los pacientes y sus familias”, destacó el doctor Carlos Lozano, director de la clínica.
En la última década, la clínica ha liderando avances que amplían las posibilidades de tratamiento para pacientes con enfermedades complejas. Entre ellos se destacan la implementación de la terapia ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), el primer implante de válvula mitral sin cirugía realizado en Medellín, el primer procedimiento cardiaco fetal con técnica EXIT registrado en América Latina y el implante de asistencias ventriculares, también conocidos como “corazones artificiales”.
“Me gusta decir que lo que llevo, más que un corazón artificial, es un corazón de mucha fe y mucho amor que me implantaron en la Clínica Cardio VID”, dice César Cuesta, paciente de 49 años, oriundo del departamento del Chocó y beneficiado de asistencia ventricular.
La innovación también se refleja en programas únicos en la región, como el Programa de Ventrículo Único, considerado hoy un referente en Suramérica para el manejo de cardiopatías congénitas complejas. Durante más de diez años ha brindaod soporte a más de 250 familias mediante un modelo integral de atención que articula especialistas de múltiples disciplinas y acompaña a los pacientes a lo largo de todas las etapas de su vida. Su impacto ha trascendido fronteras, convirtiéndose en un modelo de referencia para sistemas de salud de ciudades como Barcelona, en España, y Buenos Aires, en Argentina.
En más de treinta años ha formado a más de treinta cardiólogos pediatras que hoy ejercen en distintas regiones del país y en el exterior, por lo que la Clínica Cardio VID es un referente en la formación de cardiología pediátrica en Colombia.
“Somos centro de referencia en formación, con un posgrado en convenio con la Universidad Pontificia Bolivariana, que nos permite formar especialistas con una visión integral y altamente especializada”, explica la doctora Margarita Zapata, coordinadora del posgrado.
A estos desarrollos se suman programas innovadores como el monitoreo remoto de pacientes con dispositivos cardiacos implantables y la expansión de sus servicios con la apertura de la sede Ciudad del Río en el 2025.
Cientos de pacientes han recibido el acompañamiento por parte de la Clínica Cardio VID en este camino. A la fecha, ha realizado 695 trasplantes de corazón y 193 trasplantes de pulmón. Durante el 2025 realizó 720 cirugías cardiovasculares en adultos y 165 de estos procedimientos en niños. Esto representa nuevas oportunidades para personas que enfrentan enfermedades complejas.
La historia de la Clínica Cardio VID se construye gracias a las personas. Durante seis décadas médicos, enfermeras, auxiliares, investigadores, personal administrativo y colaboradores de distintas áreas han aportado su conocimiento, compromiso y vocación de servicio para transformar la vida de miles de pacientes y sus familias. A ellos se suma el apoyo de benefactores que, desde los orígenes de esta obra social, han creído en un propósito que sigue vigente: poner la salud y el bienestar de las personas en el centro de cada decisión.
Al celebrar sus sesenta años, la Clínica Cardio VID mira al futuro con gratitud por el camino recorrido y con el compromiso de seguir llegando a más personas con una atención especializada, humana e integral. Porque más allá de los procedimientos y las cifras, su mayor legado ha sido acompañar vidas, generar esperanza y construir oportunidades de bienestar para las generaciones presentes y futuras.